Llamados


Porque eres vida y fuerza, te cantamos;

porque en ti se encarnaron las palabras

que de otra forma serían tan abstractas:

la libertad, la entrega, la justicia

en ti se hicieron voz, y piel y sangre;

porque tú eres pastor que nos acojes,

y nos haces ver tierra y cielo nuevos;

hoy te damos las gracias;

y pedimos tu paz y tu presencia,

que nos dejes sentirte a nuestro lado,

ser contigo ese pueblo que soñaste;

libre, despierto, de ti enamorado,

resucitado en ti…

Y con nosotros ella también canta,

aquella nazarena humilde y fuerte,

María de la esperanza…

A una sola voz hoy te cantamos,

más allá de los nombres y los signos

con que te nombran, Dios del desafío,

a una sola voz hoy te cantamos

los que nos hermanamos por tu sueño,

tu evangelio de vida,

tu paso solidario.

Porque nos has llamado respondemos,

viviendo día a día en tu alegría,

cantando sin temor con tu esperanza,

eternos peregrinos de tu reino.