Lo que me está Enseñando el Mundial Sudáfrica 2010
June 16, 2010 by Patricia Elena Vlieg
Filed under Reflexiones y Poemas
Desde niñas, mi hermana Ana Lucía y yo hemos disfrutado el Campeonato Mundial de Fútbol. Recuerdo aún cuando, sin saber mucho sobre el tema, solíamos sintonizar RPC Radio, emisora panameña que, en ese entonces enlazaba con la emisora Columbia de Costa Rica y escuchábamos la claridad y la emoción con la que los relatores nos ubicaban dentro del campo de juego y nos permitían acompañar los movimientos de cada uno de los jugadores en sus luchas por la ansiada victoria.Aún lo siguen haciendo y esto nos alegra. La narración detallada y precisa nos permitía seguir el juego auditivamente y, siendo ambas no videntes, buscamos y valoramos esa claridad en quienes se dedican a la narración deportiva (quizás sea mejor decir que valoramos la precisión y claridad verbal en general). Por ello, aprovecho para agradecer a los que con su palabra nos acercan a esta experiencia futbolística a través de la pasión, el entusiasmo y las buenas descripciones hechas a tiempo.
Bien, como les contaba, aquí estamos, disfrutando Sudáfrica 2010, llamándonos entre todos para comentar el último gol, la última jugada, las sorpresas y también, los aprendizajes.
Y es que, para mí, el fútbol tiene mucho que ver con la vida; ese campo de juego en el que todo cuenta (la preparación, la disciplina, los recursos individuales y colectivos, la actitud personal y de equipo, la historia) y en el que si hay una certeza, ésta es que debemos estar preparados para la sorpresa.
Me gusta esta frase que leí en una página sobre dichos futbolísticos: “Decir que estos hombres pagaron sus chelines para mirar a veintidós mercenarios dar una patada a una pelota es decir simplemente que un violín es madera y cuerda, o que Hamlet es papel y tinta” — J.B. Priestley, The Good Companions, 1928.
Y es que en el fútbol, como en la vida, mirando a profundidad, se descubren cosas muy interesantes. Comparto algunos de mis aprendizajes, ¡y espero por los próximos, porque todavía falta mucha tela que cortar en este campeonato!
- En el fútbol, como en la vida, no basta la buena intención: los partidos se ganan con goles. O como dice Jorge Drexler: “no nos falló la intención, pero sí el presupuesto.”
- En el fútbol, como en la vida, todos los minutos cuentan.
- En el fútbol, como en la vida, el partido no se acaba hasta el pitazo final; no dejes de jugar antes de tiempo.
- En el fútbol, como en la vida, el mismo resultado se ve de dos maneras: ¡1/0, gana Paraguay! ¡1/0, pierde Italia! ¿Cómo narramos los partidos de nuestra vida?
- En el fútbol, como en la vida, “el que no hace los goles, los ve hacer”.
- En el fútbol, como en la vida, una cosa es jugar a ganar y otra, muy distinta, es jugar a no perder.
- En el fútbol, como en la vida, una mano en el área chica, es penal aunque sea por accidente.
- En el fútbol, como en la vida, los autogoles no se anulan, cuentan a favor del contrario.
- En el fútbol, como en la vida, jugando a “no perder” se puede empatar y hasta ganar algunos partidos, pero no será suficiente para ganar el campeonato.
- En el fútbol, como en la vida, una cosa es ganar;y otra es convencer. Muchos ganan, pero no convencen.
- En el fútbol, como en la vida, los grandes talentos individuales no siempre resultan en un buen equipo.
- En el fútbol, como en la vida, hay momentos en los que un lance habría podido ser una victoria, sólo que está “fuera de lugar”.
- Un gol es siempre un gol, pero no sirve de nada si se hace después de que el árbitro pitó el final del partido.
- En el fútbol como en la vida, “lo que hubiéramos podido hacer” sólo está en la mente de los jugadores y los técnicos; lo que cuenta es lo que hicimos con los recursos disponibles.
- En el fútbol, como en la vida, la superioridad se demuestra en el campo de juego.
- En el fútbol, como en la vida, el campeonato no se conquista en un partido; se gana partido a partido.
- En el fútbol, como en la vida, un buen equipo necesita un buen contrario para demostrar su superioridad. Aunque sólo uno sea el que gane al final, un partido interesante lo hacen dos.
- En el fútbol, como en la vida, siempre se define el resultado (eso no es opcional).
- En el fútbol, como en la vida, una cosa es un “buen resultado”, y otra ¡un partido interesante! ¿Cuál prefieres?
- En el fútbol, como en la vida, ¡no hay que conformarse, se pueden lograr ambas cosas: un partido interesante y el triunfo. ¡Atrévete a apostar por ambas!
- En el fútbol, como en la vida, siempre viene bien tener a mano una canción, y mejor si es compartida. Como dice Carlos Vives: “Canta en el estadio si tu equipo va ganando, y si va perdiendo, ¡mejor síguele cantando!”
- En el fútbol, como en la vida, el objetivo de un remate al arco no es “rematar al arco”; es anotar gol. No basta decir: “yo lo hice”, ¡se debe notar en los resultados!
- En el fútbol, como en la vida, olvidar los detalles puede traer grandes complicaciones. Hay quienes recuerdan “lo importante”: ¡anotar gol! Y lo hacen, sólo que a veces, pasan por alto un “pequeño detalle”: ¡se anotan en la portería contraria, no en la de su propio equipo!
- En el fútbol, como en la vida, una alegría se disfruta mejor cuando tienes con quien celebrarla.
- En el fútbol, como en la vida, si hay una certeza, ¡es que hay sorpresa!
- En el fútbol, como en la vida, no siempre el que confronta, vence. A veces replegarse, regalar al otro la salida y aprovechar el contragolpe puede ser una excelente estrategia.
- En el fútbol, como en la vida, cuando tu equipo gana: “¡Ganamos!!!”. Cuando pierde: “¡Perdieron, te lo dije, ¡yo sabía que esta selección no iba para ningún lado!…”
- En el fútbol, como en la vida, hay días en que haces un buen partido y simplemente no anotas. ¡Y encima, decretan penal a tu favor, patea un goleador y… “¡La paró el portero!” Ánimo, ¡nada de quedarse en el dolor; nos vemos en el próximo partido… O en el próximo mundial!
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En el fútbol, como en la vida, no considerar la derrota como una posibilidad real y decir que no existe, es como decir que los niños vienen con la cigüeña y que los regalos de Navidad los trae San Nicolás; es querer vivir de puros cuentos de hadas. Bien para los niños; poco confiable y peligroso en los adultos, especialmente si son líderes.
Si quieren aportar sus aprendizajes para ampliar esta lista, ¡son bienvenidos!



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