Gracias, Mercedes
November 29, 2009 by BlogXcellentia
Filed under Reflexiones y Poemas
“Yo no canto por cantar
ni por tener buena voz.
Canto porque la guitarra
tiene sentido y razón.
Tiene corazón de tierra
y alas de palomita;
es como el agua bendita,
santigua glorias y penas…” Así dice sabiamente “El Canto Tiene Sentido” de Víctor Jara y así han sabido decir cantores de nuestra América Latina con voz templada por los caminos de la vida, por la experiencia que se arraiga en la tierra y se remonta en una canción para viajar “desde la fábrica a la estrella” como dijera Ana Lucía Vlieg.
Y entre esos cantores destaca innegablemente con poderoso brillo el nombre de Mercedes Sosa.
Recientemente, tuve el placer de participar como artista invitada en la Celebración Cultural Latina organizada por Berklee College of Music. Deseaba presentar un retrato de esa América multicolor, hecha con los colores del sueño, la lucha, el esfuerzo y el cansancio, la risa y el llanto de tantos hombres y mujeres. Decidí concluir el concierto recordando a esa gran cantora argentina. Y me preguntaba qué decir al público que me escuchaba, muchos de ellos músicos jóvenes con quienes compartimos canciones como el “Yo Vengo a Ofrecer mi Corazón” de Fito Páez; “Como la Cigarra” de María Elena Walsch” o “Gracias a la Vida” de Violeta. Me preguntaba qué significarían esas canciones para ellos, en qué cuerdas de su corazón resonarían. Sí, ya sé que son hermosas bien sea que uno las entienda o no, pero quizás para algunos serían canciones en otro idioma, interesantes musicalmente pero sin la evocación y la revelación de lo que ese canto ha significado para generaciones en América Latina.
Y creo, en efecto, que uno de los mayores legados de nuestros cantores, de Mercedes Sosa en concreto, no consiste únicamente en la fuerza de su música sino en esa conciencia de que “el canto tiene sentido”, de que acompaña los procesos profundos de la historia, los nombra y los traduce para que sean comprendidos por el corazón de los oyentes.
Escuchando el disco doble de Mercedes, “Mercedes Sosa, Cantora”, el último que grabara antes de morir, en el que interpreta temas a dúo con distintos artistas, la música me llevó de la mano a conectarme con eso que va más allá de lo meramente estético ,y que entra a formar parte de lo humano: la dádiva de un artista y de una persona, sus “cinco panes”, el esfuerzo máximo, imperfecto quizás, con las arrugas de los años y el cansancio, pero maravilloso por lo que tiene de honesto y genuino en su entrega. Escuchándola así, a vuelo de pájaro, algunas personas con las que compartí la experiencia de encontrarnos con ese último disco dijeron: “Pero ya no era la misma; cantaba mejor antes”. Y obviamente, la Mercedes Sosa, con el vibrato en la voz que revela el desgaste del tiempo, escuchada desde una perspectiva estética, exhibía antes mayores matices vocales. Pero la Mercedes Sosa de ese momento era ésta y no otra. Y una pregunta importante es: “¿qué hacer con esa voz que aún se tiene, que aún sirve para decir y cantar la vida y que aún tiene vida para cantar? Ésta era la Mercedes Sosa que a pesar de su enfermedad, eligió ofrecer lo que tenía y no quedarse con toda la voz y la pasión que aún nos podía entregar. Cantar lo urgente, decir lo importante debe ser para el cantor su vocación mientras nos quede voz para hacerlo.
Por eso siento que es tan significativo el regalo de este último trabajo ciertamente bien logrado en sus arreglos e intenso en sus interpretaciones; pero que además de eso, sabe trascender lo musical y tiene bastante que ver con lo esencial; sin la magia de cuentos de hadas, del “fueron felices para siempre” o ”se conservó joven y hermosa para siempre”, sin ”lucecitas montadas para escena” como dice Silvio Rodríguez, pero con la maravillosa imperfección de la honestidad y la pasión en la entrega que le imprime al canto, como a esta vida presente, frágil y breve, el sabor de la eternidad.



aurora de vlieg on Sat, 2nd Jan 2010 5:56 am
Patricia Elena:
Que bendición poder mirar y sentir más allá de lo superficial, llegar a la profundida y al verdadero valor de lo que realmente debe tocar nuestras vidas, no quedarnos en lo estético. Son dones que tienes que agradecer al Buen Dios y cuidar ese regalo, no perderte en lo efímero. Gracias por ese hermosa imagen que nos regalas de esa Mercedes Sosa cuya trayectoria de lucha y vida nos lleva hasta su desaparición física solamente, porque lo perdurable trasciende más allá de cualquier frontera.
Te ama…
Tu madre.
Randall Vlieg on Sat, 2nd Jan 2010 6:58 am
Patricia Elena, me siento profundamente tocado al leer tu hermosa descripción de la gran Mercedes Sosa “Gracias a la vida” por darme el privilegio de tenerte como hija y gracias a tí por recordarnos tan humanamente a la Negra de siempre. Que para nosotros a pesar de no cantar como antes, seguirá siendo La Voz de América.
Besos mil.
Papa Randall